martes, 11 de mayo de 2010

Capítulo 12: El pasado “Final”

El restaurante estaba demasiado oscuro para poder ver con claridad lo que se acercaba hacia mí, no pude esquivar el golpe que me arrojó hacia atrás y me hizo caer contra el suelo.
Coloqué mi mano sobre la boca y miré la figura de Soohyun que se alzaba frente a mí. Acercó sus brazos con rapidez hacia mí, me cogió del borde de la camiseta y me levantó en el aire golpeándome contra la pared.

-¿Crees que puedes hacer lo que quieras sin consultarme?-Dijo acercando su cara hacia la mía, haciendo que su apestoso aliento me golpeara de lleno.

Coloqué mis manos sobre las suyas para intentar que me soltara, pero no podía hacer nada más, quizás el miedo, la impotencia; todo aquello se unía y me provocaba una extraña sensación que no me dejaba moverme.

-¿De dónde ha salido ese estúpido gato? -Dijo mientras me soltaba, pero siguiéndome acorralando contra la pared.
-Es de un amigo, sólo lo estaba cuidando…
-¡Respóndeme bien! -Dijo mientras me volvía a lanzar un puñetazo contra el estómago.

Me agaché sujetándome el lugar del golpe con ambas manos y apreté los dientes intentado ahogar un pequeño gemido de dolor.

-Era de un amigo, … señor.

Al oír esas palabras se apartó de mí, dejándome al fin un poco de espacio en el que poder respirar.

-¿Lo ves? Si te comportaras como un buen muchacho no tendrían que pasar cosas como estas.

Acercó de nuevo su mano hacia mi cara, y yo cerré los ojos en un acto reflejo.

-Arréglate un poco antes de subir. -Dijo mientras me pegaba unas palmaditas en la mejida del golpe.

Después de eso abrió la puerta, dejando que un pequeño rayo de luz me iluminara por un momento, solo unos instantes antes de que cerrara la puerta de nuevo y me sumiera otra vez en la oscuridad.
La oscuridad me la que me había adentrado desde hace tiempo.
Me dejé caer contra el suelo, quedándome inmóvil en la oscuridad, intentando concentrarme en no derramar ninguna lágrima, pero era demasiado tarde, las lágrimas ya comenzaban a caer por mis mejillas, dejando escuchar en el silencio varios gemidos ahogados.

Varios días después todo ocurría como si nada hubiese pasado, como era de costumbre en esa casa, haciendo oídos sordos y dejándose ciegos voluntariamente. Sungho se sorprendió al ver el moratón que me había salido en la comisura izquierda de la boca, pero a la hora de preguntarme mi madre le respondió que seguramente me había caído en el instituto.
Era tan hipócrita escucharlo de sus labios, escuchar como le seguía la corriente a ese engendro, como lo protegía... Aún sabiendo que si no fuera por mí, ahora en estos momentos el que estaría en mi lugar podría ser ella, o Jonghyun o incluso Sungho “el niño de sus ojos“.
Me levanté de la mesa y dejé mis platos sobre el fregadero.
Me dirigí a mi habitación intentando evadirme de ese ambiente, pero a los pocos segundos escuché como unos pasos chocaban contra el suelo y se acercaban más hacia mí, me giré para ver quien era y pude observar como Jonghyun entraba rápidamente en su habitación con la cabeza gacha cerrando la puerta tras de si.
Le miré con reproche, aún sabiendo que no me veía. No podía echarle toda la culpa de lo ocurrido aquella mañana, pero en parte sentía un poco de rencor hacia él, ya que sino hubiera sido por su culpa nada de eso hubiera pasado.
Entré en mi habitación, me senté en el escritorio, apoyando la cara en mis manos y observando fijamente la ventana de la habitación de Dongwoon.

“¿Nunca acabaría esto? ¿No podría vivir tranquilo?”

Me sumergí en un mundo de pensamientos, calculando todas aquellas posibilidades, todas las opciones que tenía. Quería acabar con todo esto, o que al menos Jonghyun y Sungho puedan vivir tranquilos.

Escuché unos golpes contra la puerta de mi habitación, pero no respondí.

-¿Puedo pasar?

Escuché la voz de Jonghyun al otro lado de la puerta. Volví a mí mismo, y me giré en la silla del escritorio para poder verle de frente.

-Pasa…

Jonghyun abrió la puerta y entró lentamente, escondiendo algo detrás de sí.

-¿Qué quieres?
-Bueno, yo…

Jonghyun evitaba mirarme directamente, las palabras salían entrecortadamente de su boca y notaba lo difícil que le era enfrentarse así a mí, sobre todo en estos momentos.
Jonghyun nunca a sido el típico niño amigable. Es demasiado débil, le afecta demasiado lo que ocurre a su alrededor, por eso, quizás sienta un poco de lástima hacia él, pero al mismo tiempo me molesta que no pueda valerse por sí mismo, que no sea capaz de defenderse.
Pero en cierto modo él es como yo, él está tan solo como yo.

-Quería pedirte perdón, ya no tienes a tu gato por mi culpa…
-No tienes porque pedir disculpas. -Le dije mientras le hacía señas con la mano para que se fuera de mi habitación.
-¡Por eso te traigo esto!

Miré con curiosidad lo que Jonghyun acababa de mostrar, me levanté de la silla y me acerqué despacio hacia él, miré fijamente el peluche que llevaba en las manos, lo cogí y lo arranqué lentamente de sus manos.
Miré fijamente a Jonghyun y coloqué una de mis manos en su cabeza.

-No tienes que pensar tanto en los demás… -Le susurré mientras me acercaba un poco más a él - Jonghyun, intenta pensar más en ti y en lo que te hace sentir bien.

Jonghyun asintió con la cabeza, pero me observaba con una mirada de desconfianza. Al final Jonghyun salió de mi habitación y yo volví a sentarme frente al escritorio, esta vez observando el peluche que me había dado.

Su tacto era algo rugoso ya que estaba hecho por lana de un color azul muy oscuro, casi negro, tenía unos ojos saltones y de color pardo “Al igual que 144” y no era mucho más grande que una cabeza humana.
Un pequeño lazo de color rojo llamó mi atención, lo miré con más detenimiento, observando la pequeña chapa de plástico dorado donde ponía “Miau, Miau” deshice el lazo y le quité la chapa.

-Mereces algo mejor que eso…-Susurré volviéndole a colocar el lazo de color rojo.

Dejé el peluche a un lado del escritorio y empecé a dibujar diferentes objetos para matar el tiempo, quizás alguno quedara bien con el lazo de color rojo.



-Este estará bien. -Dije mientras levantaba la hoja de la mesa.

Pero cuando volví a bajarla y colocarla sobre la madera vi a “144” mirándome a través del cristal de la ventana.
Giré mi cara para ver la hora del reloj y para mi sorpresa ya eran las 23:00 p. m.
Dejé a un lado las hojas con los dibujos y el peluche, y me dispuse a salir por la ventana para dirigirme a la casa de Dongwoon.
Pero en ese momento Jonghyun apareció por la puerta de mi habitación, observándome con medio cuerpo fuera de la ventana.

-Hyun… - Susurró él.

Volví a entrar inmediatamente en la habitación y cerré la puerta dejando a Jonghyun en el interior de mi habitación.
Me acerqué a él y le cogí por los hombros, mirándolo fijamente a los ojos.

-No le digas nada de esto a nadie.
-Pero…
-¿Me lo prometerás? - Dije mientras le apretaba ligeramente los hombros.
-Sí. -Susurró al fin.

Solté a Jonghyun y me alejé un par de pasos de él, mirándolo, observando la expresión que mostraba.
Abrí lentamente la ventana de mi habitación y empecé a salir por ella, pero justo cuando iba a asegurarla para que no se cerrase miré fijamente a los ojos de Jonghyun.
Un escalofrío recorrió mi espalda.

“Esa situación”

Era como si estuviera abandonando a Jonghyun a su suerte, como si yo me escapara hacia la felicidad dejándolo aquí. Pero era realmente lo que había hecho durante todo este tiempo, yo me evadía de los problemas dejándolo a él en este pozo.

“¿Y el día que yo no esté aquí?”

Abrí de nuevo la ventana de mi habitación y volví a entrar, cogí a Jonghyun por la cara y lo miré fijamente a los ojos.

-Jonghyun haz caso de las palabras que te voy a decir a continuación, porque te harán falta en el futuro…

Jonghyun me observó con una mirada de incomprensión en sus ojos, pero parecía que realmente estaba escuchando con toda su atención.

-Jonghyun, tienes que ser fuerte, tienes que aprender a defenderte por ti mismo ¿Entiendes? Tienes que aprender a cuidar de ti mismo.

Jonghyun asintió con la cabeza, pero aún me miraba con una expresión entre terror y tristeza.
Me alejé de él y me perdí atravesando la ventana de mi habitación.



-Pensé que no vendrías. -Dijo Dongwoon mientras se separaba de la pared del puente.
-Has enviado a 144 ¿No? -Dije mientras le enseñaba a 144 en mis brazos.

Nos sentamos en el borde del río, estuvimos allí mirando las estrellas de la noche durante casi media hora, desconectando del mundo, desconectando de los problemas.

-¿Qué tal la cara? - Me preguntó Dongwoon.
-El golpe se está curando. -Dije mientras me tocaba la cara con una de mis manos. -dentro de poco ya no quedará marca.
-Creo que sólo los estúpidos se creyeron que te habías tropezado en el instituto.
-La gente sólo ve lo que realmente quiere ver…

Dongwoon se levantó del césped y comenzó a andar dando círculos, pero se paró en seco con la mirada fija en un punto. Me medio levanté, dirigí mi mirada en dirección a lo que él estaba mirando, y pude observar como un grupo de chicos algo familiares se acercaban a nosotros.
Me puse en pie rápidamente y cogí a 144 entregándoselo a Dongwoon.
Dongwoon era mucho más rápido que yo y por lo tanto sería mucho más seguro que 144 estuviera con él, además… él era su dueño.

-¿Qué hacemos? - Preguntó Dongwoon.
-Vámonos de aquí…

Dimos unos cuantos pasos en otra dirección, pero por ese camino también comenzaron a aparecer más personas.

-Era extraño que no estuvieran todos… - Susurré mientras me giraba para ver a los que venían detrás de nosotros.
-¡Hey, vosotros! -Dijo uno de los chicos que venía en el primer grupo. -¿Qué tenéis ahí?
-Nada. -Dijo Dongwoon en un acto reflejo.
-No me parece a mí que no tengáis nada. - Dijo otro chico del segundo grupo, haciendo que Dongwoon se girara para mirarle.
-Vamos, darnos todo lo que tengáis.

Me acerqué un poco más a Dongwoon, observando como los ambos grupos avanzaban hacia nosotros.

-No tenemos nada. -Dije mientras miraba hacia todas partes, intentado buscar un lugar por donde poder huir.
-No te creemos… - Dijo uno de los chicos entre risas.
-¿Y ese gato? ¿Acaso es vuestro?
-Podríamos jugar un poco con él…

Las risas comenzaron a surgir de las bocas de esas personas, miré de reojo a Dongwoon que seguía sujetando a 144 entre sus brazos. Sabía que si nos quedábamos aquí nada bueno podría pasar, lo único que podíamos hacer era intentar huir.

-A la de tres echa a correr en dirección a tu casa ¿De acuerdo? - Le susurré.

Dongwoon me miró extrañado pero asintió con la cabeza, miré a las personas que se acercaban lentamente hacia nosotros y empecé a contar en voz baja.

-Vamos no os hagáis los héroes, dadnos todo lo que tengáis.
-Uno, dos… ¡TRES!

Ambos salimos corriendo en direcciones opuestas, los chicos reaccionaron tarde, pero se separaron para poder perseguirnos a los dos. Dongwoon desapareció enseguida entre las calles de la ciudad, sin embargo, a mí me había tocado el peor camino.
Corría con todas mis fuerzas entre la hierva, dirigiéndome hacia el otro puente que había a unos pocos metros más allá.
Pero justo cuando iba a pisar el suelo pavimentado de la carretera algo me agarró por la capucha de la sudadera y me lanzó hacia atrás, haciendo que cayera de golpe contra el suelo.
Las risas comenzaron a surgir nuevamente, y noté como abrían un pequeño espacio para que uno de los tipos pudiera verme mejor.

-Nos haces correr ¿Eh? -Dijo el chico que acababa de aparecer frente a mí. - no me gusta que me hagan correr...

Varias personas me arrastraron bajo el puente, me colocaron junto a unos tabiques y me inmovilizaron.

-Sabes lo que te va a pasar ahora ¿Verdad? -Dijo el mismo chico de antes sacando una pequeña navaja de su bolsillo. -¿Tienes algo que decir?

Algunos chicos empezaron a reírse de nuevo, y entre el jaleo pude escuchar como algunos de ellos creaban apuestas sobre cuanto tiempo tardaría en gritar del dolor.
Miré con furia a la persona que había frente a mí, pero en seguida una sensación de humedad y de dolor me recorrió el costado.
Apreté los dientes, y escondí un gemido entre ellos observando como una pequeña mancha de color oscuro empezaba a aparecer en mi sudadera.

-¿Acaso no tienes nada que decir?

Levanté la cabeza y le escupí en la cara a esa persona, la que seguramente debía ser el “jefe”.
El chico se puso de pie y se limpió la cara con la camiseta de uno de sus amigos.

-No deberías haber hecho eso… -Dijo mientras jugueteaba con su navaja, ahora manchada con un poco de sangre. -¿Queréis jugar un poco antes de que acabe con él? ”



El dolor no duró mucho tiempo, parece ser que me desmayé a los pocos golpes, lo último que recuerdo de mi vida fue despertarme en un charco de sangre, cubierto por el barro. Estaba tirado sobre la hierva, seguía junto al puente, pero parecía que ahora ya no estaba bajo él, sino que estaba tirado a unos pocos metros más lejos.
Observaba mi cuerpo, mi cara pálida, manchada por el agua de la lluvia, el barro y la sangre.

Levanté la vista, lo único que quería ahora era sentir la libertad, las gotas de lluvia caer en mi cara, la brisa del viento rozar mi piel una vez más, pero no podía, no podía sentir nada...

“Lo único que quiero ahora es vengarme de todas aquellas personas que me han hecho daño en esta vida.”

6 comentarios:

Karly dijo...

DIOSSSSSSSSSSSSSSS:::::33333...capitulóoooooon!!!!!!!!!!sin palabras, de verdad. Ya parece que todo va cobrando sentido por aquí!!!!CAPITULAZO, RAQUEL, OLÉ!!!!!!!!!!!!!!!!!

- cuando ya no sirven las palabras dijo...

wow, me encanta este blog, te sigo!
y la foto de la cabecera me encanta!!
:)

- cuando ya no sirven las palabras dijo...

si, te sigo! :)

siguiendo tu recomendación he cambiado el color haha
un beso!

Anónimo dijo...

Raquel!! que capítulo más bonito en serio!! me ha gustado muchísimo, tenías razón era de llorar xD me encanta los momentos tierno que añades a la historia :) y Jonghyun era monísimo de chiquitín ^^ Yo pensé que el que iba a mater al chico era su padre pero esos tíos ¬¬

Á dijo...

Wow Raquel, ya he leido el capi, SUPERCHULOOOOOOOOOOOOO :D!!!Me encanta la historia de que el padre sea un hijo de puta, y dios que hijos de puta, pobrete T_T, pero la verdad es que me encanta como acaba, la verdad es que ha estado genial! :D pero hay una cosa que no entiendo... Sungho es hermano de este y de Jonghyun?? o.O

RqL dijo...

Si!! es el hermano pekeño xD

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